Los fabricantes de productos farmacéuticos, alimenticios y de bebidas tienen la responsabilidad especial de ofrecer productos que pueden afectar directamente a la salud humana. Por ello, las empresas deben garantizar que sus productos cumplan estrictas normas de calidad.

En Estados Unidos, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) es la encargada de regular las empresas y, por ello, ha definido e implantado un conjunto de buenas prácticas conocido comúnmente como «Buenas Prácticas de Fabricación» (BPF).

Los fabricantes que no cumplan estas prácticas ponen en riesgo sus operaciones, ya que podrían ofrecer productos contaminados a sus clientes. El incumplimiento de las buenas prácticas de fabricación puede dar lugar a retiradas masivas de productos o a incautaciones, así como a problemas legales en forma de multas, demandas e incluso penas de prisión.

¿Qué son las buenas prácticas de fabricación (BPF)?

El sistema de buenas prácticas de fabricación (GMP) comprende la documentación, los procedimientos normalizados y los procesos que los fabricantes deben cumplir para garantizar que sus productos sean aptos para el consumo humano seguro.

A medida que ha ido evolucionando el sector manufacturero en general, también lo han hecho los requisitos estándar necesarios para fabricar productos seguros y de alta calidad. La llegada de Pharma 4.0 ha supuesto que diversos tipos de soluciones digitales, como el software de BPF, se hayan convertido en un elemento cada vez más esencial para cumplir todos los requisitos que exige el sistema de Buenas Prácticas de Fabricación.

Por consiguiente, los fabricantes recurren a programas informáticos de cumplimiento de las BPF para ajustarse a las buenas prácticas de fabricación actuales (BPF-c) a medida que evolucionan las normas de seguridad y calidad.

¿Qué significan las buenas prácticas de fabricación (GMP) para los fabricantes de productos farmacéuticos, alimenticios y de bebidas?

Aunque cada ámbito tiene sus propias normas y requisitos, los principios fundamentales que sustentan las buenas prácticas de fabricación siguen siendo los mismos.

Los pilares fundamentales de las buenas prácticas de fabricación (GMP) en los sectores farmacéutico, cosmético y de la alimentación y las bebidas son, entre otros:

Gestión de la calidad

La gestión de la calidad incluye el control de calidad, un conjunto de mecanismos establecidos para garantizar que las prácticas de producción del fabricante cumplan con las especificaciones de las buenas prácticas de fabricación (BPF).

Las empresas suelen aplicar medidas de control de calidad y gestionar los procesos mediante un sistema de gestión de la calidad para garantizar que los productos cumplan con los requisitos.

Además, estas buenas prácticas de fabricación (GMP) implican una gestión de riesgos de calidad, es decir, un sistema que evalúa los riesgos que pueden afectar de manera significativa a la calidad de los productos.

Entorno de fabricación

Debido a la naturaleza sensible de sus productos, los fabricantes de productos farmacéuticos y de alimentos y bebidas deben asegurarse de que sus entornos de producción cumplan normas específicas para evitar la contaminación.

Además, estos fabricantes deben garantizar que sus instalaciones sean las adecuadas para que los trabajadores puedan realizar su labor de forma segura sin que ello afecte a la calidad del producto en las fases posteriores del proceso.

Higiene y saneamiento

Como se ha señalado anteriormente, la calidad de los productos de los fabricantes de sectores regulados debe ser irreprochable.

Por lo tanto, es aconsejable que los fabricantes pongan en marcha diversos mecanismos para garantizar que los clientes reciban medicamentos, suplementos y productos alimenticios sin adulterar.

Materias primas de alta calidad

Las buenas prácticas de fabricación exigen a los fabricantes tener en cuenta la calidad desde el inicio del proceso de producción.

Por lo tanto, las empresas deben asegurarse de que las materias primas que utilizan en sus productos sean de la mejor calidad posible. Por ello, invierten en buenas prácticas de abastecimiento de materiales y gestión de existencias.

Personal cualificado

Los empleados son fundamentales para el éxito de la implantación de las buenas prácticas de fabricación. Al fin y al cabo, tienen acceso a diferentes áreas del proceso de producción.

Por lo tanto, los fabricantes se aseguran de que todo el personal pertinente reciba formación para desempeñar sus funciones teniendo siempre presente la calidad. Esto significa que las empresas deben formar a sus empleados de forma constante y sistemática para que puedan llevar a cabo sus tareas de manera adecuada y respetando las normas de higiene.

Documentación rigurosa

Las buenas prácticas de fabricación (GMP) exigen pruebas de todas las medidas adoptadas para garantizar que la operación se ajuste a las prácticas de fabricación exigidas. Por ello, los fabricantes de productos farmacéuticos deben mantener una documentación exhaustiva y detallada.

Además, las empresas deben disponer de documentos en los que se detallen los procedimientos establecidos, así como de informes que reflejen todas las medidas adoptadas para subsanar los defectos y las deficiencias de calidad.

La documentación pertinente incluye manuales de calidad, registros, especificaciones, procedimientos operativos estándar (SOP), políticas y registros de lotes.

La veracidad de estos documentos queda respaldada por las firmas de las autoridades competentes, así como del personal directivo responsable de la calidad y las operaciones.

Control de calidad

Esto implica evaluar las prácticas de buenas prácticas de fabricación (BPF) implantadas y comprobar su grado de implantación mediante inspecciones periódicas y auditorías de calidad. Estas auditorías constituyen, además, una forma eficaz de determinar si una organización cumple los requisitos establecidos por las autoridades reguladoras pertinentes.

Dada la complejidad del panorama actual de la fabricación, aplicar de forma continua y coherente lo anterior puede resultar bastante complicado para una empresa del sector farmacéutico o de la alimentación y las bebidas.

Presentamos el software de cumplimiento de las buenas prácticas de fabricación (GMP)…

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Cómo el software de GMP puede ayudar a optimizar el cumplimiento normativo

Los métodos más tradicionales para garantizar el cumplimiento normativo implican un uso intensivo de papel, lo que hace que el proceso resulte más engorroso e ineficaz. Sin embargo, el software de BPF facilita el cumplimiento normativo.

A continuación se explica cómo estas soluciones digitales agilizan el cumplimiento normativo:

  • Procedimientos operativos estándar (SOP) con gran cantidad de material multimedia: Los procedimientos operativos de un proceso sencillo pueden ocupar varias páginas en un manual, lo que, debido a su extensión, da lugar a múltiples puntos de fallo. Sin embargo, los SOP digitales permiten una formación y un aprendizaje más interactivos. Esto ofrece a los empleados una visión más clara de cómo hacer las cosas y qué hacer en caso de que algo salga mal.

  • Formación digital interactiva para empleados: La fabricación de productos farmacéuticos y alimenticios es una actividad especialmente compleja, que exige a los empleados un cuidado extremo en sus operaciones. Por ello, es fundamental formar adecuadamente a los empleados para minimizar los errores que puedan afectar a la calidad. Sin embargo, la formación digital interactiva guía a los trabajadores a través de los procesos pertinentes de forma más eficaz que las instrucciones en papel o las reuniones. Una de las tecnologías emergentes en este ámbito es la visión artificial, una solución que forma a los trabajadores mientras realizan la tarea asignada.

  • Trazabilidad precisa de los productos: el seguimiento de productos específicos es un aspecto fundamental de la gestión de la calidad de los productos. Los registros electrónicos facilitan este proceso y lo hacen más preciso, ya que recogen automáticamente toda la información relevante sobre los productos. Además, estos registros digitales también incluyen datos sobre la maquinaria y el personal implicado, lo que permite obtener una información más completa sobre los productos.

  • Análisis avanzado de datos: Las operaciones de fabricación modernas generan grandes cantidades de datos. Por ejemplo, los registros electrónicos de lotes recopilan datos de forma continua y fluida a partir de diversas operaciones de la línea de producción. Sin embargo, sin un análisis adecuado, estos datos resultan inútiles a la hora de mejorar la calidad. El software de BPF incorpora potentes herramientas de análisis para examinar los datos, lo que proporciona una visión completa del estado de la calidad de la operación.

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Ilustración de «Un día en la vida» de la CTA