Soluciones para fábricas conectadas e Industria 4.0

Una de las grandes promesas de la Industria 4.0 (una expresión que prometo no volver a utilizar en este artículo) es una mayor conectividad en las operaciones de fabricación de todas las fábricas.

La convergencia de una serie de innovaciones tecnológicas dio lugar a redes donde antes había compartimentos estancos, a un intercambio de opiniones donde antes reinaba el silencio y a datos donde antes solo había incógnitas.

Hay un nombre para este tipo de operaciones interconectadas: fábricas conectadas.

Pero cuando hablamos de fábricas conectadas, a menudo nos referimos a los tipos de tecnologías que permiten la conectividad. O bien defendemos el software y las soluciones de conectividad como un fin en sí mismo, algo que se hace por el simple hecho de hacerlo.

En mi opinión, la conectividad no es solo una cuestión de tecnología. En esencia, la fábrica conectada consiste en capacitar a los trabajadores para que puedan mejorar su trabajo. Se trata de dotar a los trabajadores de las herramientas que necesitan para transformar ellos mismos sus operaciones.

He aquí el motivo.

Ilustración: «La transformación digital es una iniciativa humana»

¿Qué es una solución de fábrica conectada?

Las soluciones para fábricas conectadas suelen referirse a una combinación de tecnologías, como IIoT, la computación periférica y los sensores inteligentes, que se utilizan para mejorar la visibilidad y el control en la planta de producción.

Gracias a la tecnología conectiva, ya no tenemos que preguntarnos qué ocurre cuando una máquina está en funcionamiento, ya que ahora contamos con la infraestructura de comunicación y las técnicas analíticas necesarias para convertir los datos operativos en información útil.

No tenemos que preguntarnos qué hacen los operarios en la línea de producción, ya que las aplicaciones de fabricación y las interfaces hombre-máquina fluidas nos ayudan a comprender el factor humano en la producción.

Pero la definición de «tecnología conectiva» es menos interesante que lo que permite hacer.

Una solución de fábrica conectada permite a las personas tomar decisiones fundamentadas en tiempo real. Mejora la visibilidad a lo largo de toda la cadena de valor, lo que permite identificar y abordar las áreas de mejora. Además, crea flujos de trabajo que se adaptan a la forma de trabajar de los fabricantes.

Lo que esto significa es que los trabajadores no solo están conectados digitalmente. En realidad, también tienen la capacidad de aprovechar sus años de experiencia en el sector manufacturero para influir en la producción de formas significativas y con un gran impacto.

La transformación digital es una iniciativa humana

Quienes están más cerca de los procesos de fabricación son quienes mejor los entienden.

La innovación digital no consiste simplemente en instalar un montón de sensores en una fábrica y dar el tema por zanjado. En esencia, la conectividad es un medio para alcanzar un fin.

Más bien, se trata de dar a los trabajadores la capacidad de transformar la industria manufacturera desde la base.

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Dotar a los trabajadores de herramientas digitales en la planta de producción les permite tomar decisiones basadas en datos para mejorar sus propios procesos.

Piénsalo. La transformación es un proceso continuo. No puede ser algo que ocurra una sola vez y, ¡voilá!, la empresa ya se ha transformado. La naturaleza de la transformación es tal que debe producirse de forma gradual y en todos los niveles de la organización.

A fin de cuentas, son las personas las que realmente van a generar el cambio. Son las personas las que van a identificar las áreas que necesitan mejorar. Y son las personas las que van a trabajar e innovar con las tecnologías digitales.

Cómo las soluciones de fábrica conectada potencian el trabajo de los empleados

Con el paso del tiempo, el trabajo en la industria manufacturera se fue transformando. De repente, a los operarios se les encomendó la tarea de realizar los montajes que resultaban demasiado complejos para los robots.

Los ingenieros tuvieron que recurrir a herramientas propias del desarrollo de software y la ciencia de datos. La tecnología de fabricación se diseñó para los informáticos, no para los trabajadores de la planta de producción.

En la fábrica conectada, los trabajadores de primera línea pueden ahora tomar las riendas de sus propias mejoras. Una vez que los trabajadores empiezan a comprender la tecnología digital, comienzan a reflexionar sobre ella. Este es el momento más emocionante. Cuando los trabajadores reflexionan sobre la tecnología, no se limitan a reproducir sus procesos analógicos con herramientas digitales. Más bien, empiezan a reinventar su trabajo —a reinventar lo que es posible— al trabajar en un entorno digital.

Una de las cosas más emocionantes de desarrollar Tulip sido ver cómo nuestros clientes crean aplicaciones en las que no habíamos pensado o configuran casos de uso que no habíamos previsto.

Para mí, eso es lo que significa el empoderamiento.

El empoderamiento digital consiste en que los trabajadores puedan tomar el control de sus operaciones y replantearse lo que es posible.

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