Cuando se atenuaron las luces del escenario principal, nuestra sede de Somerville estaba abarrotada, sin ni siquiera sitio para sentarse. La quietud previa a la primera ponencia se respiraba de tensión, en un espacio repleto de ingenieros, innovadores y líderes empresariales que compartían la sensación de que el sector manufacturero se encontraba al borde de otro cambio.
Operations Calling evento Operations Calling , celebrado los días 7 y 8 de octubre, reunió a más de 750 personas para analizar cómo la tecnología, los datos y la experiencia humana están redefiniendo los fundamentos del trabajo industrial. El evento se centró en ideas aplicables al mundo real, en sistemas que ayudan a las personas a resolver problemas más rápidamente y en cómo las organizaciones están aprendiendo a evolucionar de forma continua, en lugar de transformarse una sola vez y pasar página.
Incluso semanas después, esa sensación de impulso persiste. Las conversaciones que se iniciaron en aquellas sesiones sobre el papel de la IA en las operaciones, la creación de sistemas abiertos y modulares, y la ampliación del éxito de forma responsable siguen teniendo repercusiones, orientando proyectos y estrategias mucho después de que el evento haya concluido.
Las ponencias principales marcan el tono
Las tres ponencias principales de la mañana centraron el evento en torno a la visión, la arquitectura y la escala.
Nuestro cofundador y director ejecutivo, Natan Linder, inauguró su discurso inaugural con una visión de cómo la inteligencia artificial y el ingenio humano, juntos, están redefiniendo el concepto de productividad en el sector manufacturero. Describió un futuro en el que la tecnología amplía la toma de decisiones y potencia el trabajo de las personas más cercanas al proceso. Las fábricas que prosperarán serán aquellas que piensen junto a su personal, donde la creatividad humana y la inteligencia digital evolucionen codo con codo.
En esa visión, la transformación continua se convierte en una capacidad duradera, impulsada por sistemas modulares, adaptables y basados en la inteligencia artificial. El objetivo ha pasado de automatizar más rápido a aprender más rápido, reduciendo así la brecha entre lo que la tecnología es capaz de hacer y lo que las personas están en condiciones de lograr.
Mason Glidden, director de producto Tulip, continuó con esa línea de pensamiento, mostrando cómo esos mismos principios se están integrando directamente en la plataforma Tulip. Anunció una serie de innovaciones que encarnan esta visión, describiendo un entorno en el que la inteligencia artificial, los datos y la gobernanza se articulan en torno a las personas, lo que posiciona la arquitectura Tulipcomo un sistema vivo que evoluciona al mismo ritmo que las personas que lo utilizan.
A continuación llegó la prueba en el mundo real. Steve Maddocks, vicepresidente de Fabricación Global de Stanley & Decker, explicó cómo el Sistema Stanley (SPX) ha redefinido el concepto de excelencia operativa a gran escala. En los últimos años, el SPX ha pasado de ser una iniciativa en una única planta a convertirse en un marco global que conecta cincuenta plantas y más de mil aplicaciones a través de la plataforma Tulip.
El éxito de SPX radica en su diseño: modular, estandarizado y centrado en las personas. Cada equipo dispone de las herramientas necesarias para adaptar los procesos a nivel local, al tiempo que contribuye a una base común de buenas prácticas y datos. Ese enfoque de la escalabilidad refleja la esencia de la mejora continua: un progreso impulsado por las personas y respaldado por sistemas que evolucionan con ellas.
Al final de la primera mañana, el objetivo estaba claro: el progreso depende de sistemas que mantengan a las personas informadas y les permitan aprender juntas.
La IA para operaciones se hace realidad
Del concepto al contexto
Este año, el debate sobre la IA en Operations Calling de forma diferente. Lo que antes parecía algo teórico se había convertido en un lenguaje común: un marco para comprender cómo puede funcionar la inteligencia dentro de los complejos sistemas centrados en las personas que caracterizan al sector manufacturero.
Los asistentes estaban deseosos de conocer formas de garantizar que la IA sea responsable, esté bien regulada y sea segura a gran escala. Se produjo un cambio de la simple curiosidad a un dominio pleno del tema; un reconocimiento de que la inteligencia solo tiene cabida en las operaciones cuando se gana la confianza.
Ese tema cobró mayor relevancia durante la mesa redonda «Rompiendo el círculo vicioso: la IA más allá del bombo publicitario», en el que Pattie Maes, del MIT Media Lab, se unió a expertos en tecnología de AWS y Databricks para debatir cómo está evolucionando la IA en entornos industriales. La conversación puso de relieve la diferencia entre la experimentación y la aplicación, y exploró cómo los fabricantes pueden equilibrar la ambición con la responsabilidad a medida que la IA se integra en las operaciones diarias. Los ponentes hicieron hincapié en que los entornos industriales exigen transparencia, explicabilidad y sistemas que aprendan de forma responsable a partir de la retroalimentación humana.
La comunidad dedicada al cumplimiento normativo se hizo eco de ese mensaje con claridad. En «Ciencias de la vida e IA en la encrucijada», un antiguo regulador de la FDA se unió a líderes de Smith+Nephew y Vericel para esbozar los marcos que están surgiendo para hacer más segura la adopción de la IA; desde el control de calidad del software hasta nuevos métodos de validación basados en el riesgo. Su perspectiva reflejaba la madurez del debate: el progreso depende tanto de la estructura como de la innovación.
Incluso fuera de los sectores regulados, el diálogo fue pragmático. Los fabricantes debatieron cómo están incorporando la IA a las tareas de inspección, formación y planificación; integrando la inteligencia con los datos que ya se encuentran en la planta, en lugar de crear sistemas independientes. El consenso fue firme y sensato: la IA operativa tiene éxito cuando comprende el trabajo al que da apoyo.
Esas reflexiones sentaron las bases para lo que vendría después. Las ideas que se debatieron en el escenario pronto cobrarían forma: en código, en arquitectura y en manos de quienes lo utilizarían.
Integración de la inteligencia
En su discurso inaugural, Mason Glidden anunció nuevas funcionalidades que incorporan la inteligencia artificial a las operaciones. Los «Composable Agents» introducen compañeros de equipo digitales que ayudan a los equipos de primera línea a gestionar tareas repetitivas, generar resúmenes y analizar señales de producción dentro de flujos de trabajo regulados. Diseñados para mantener a las personas informadas, aligeran el trabajo rutinario para que la atención pueda centrarse en la mejora y la resolución de problemas.
OpsMoto amplía la visibilidad a nivel empresarial, reuniendo las implementaciones, los activos (aplicaciones y automatizaciones) y la actividad de los usuarios en una única vista unificada. Al consolidar los datos de todas las instancias y espacios de trabajo, OpsMoto transforma la información dispersa en información útil para la toma de decisiones, lo que facilita detectar patrones de adopción, identificar oportunidades y actuar con claridad.
AI Composer ya está disponible para todos los usuarios e incorpora compatibilidad con plantillas. Los equipos pueden integrar directamente en AI Composer su propia lógica de marca y sus mejores prácticas, transformando los procedimientos operativos estándar (SOP) y los documentos en Tulip interactivas Tulip , al tiempo que se mantienen los estándares. Esto acelera el desarrollo, mejora la coherencia y adapta las nuevas aplicaciones al funcionamiento actual de las operaciones.
Esa misma mentalidad se extendió más allá de los lanzamientos Tulip. En todo el Partner Pavilion, los asistentes pudieron ver cómo la apertura y la interoperabilidad están dando forma a la próxima generación de inteligencia industrial. El Connected Factory Framework Zebra, desarrollado en colaboración con Tulip, demostró cómo los dispositivos periféricos y los escáneres introducen datos directamente en flujos de trabajo contextualizados. NVIDIA y Overview AI presentaron sistemas de visión adaptativa capaces de reconocer variaciones y mejorar la inspección de calidad en tiempo real. Sartorius y Mitsubishi Electric exploraron cómo los datos de proceso contextualizados y la conectividad modular permiten una iteración más rápida en las operaciones globales.
Cada ejemplo tenía su propio enfoque, pero todos apuntaban en la misma dirección: un ecosistema industrial caracterizado por la transparencia y un contexto compartido.
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Práctico y humano
Las ideas que se debatieron en el escenario cobraron vida cuando los asistentes las vieron en acción. Entre las actividades que más dieron que hablar se encontraba el «AI Passport», un recorrido guiado de seis etapas por las herramientas de IA integradas Tulip. Los participantes pasaron de traducir instrucciones de trabajo a generar análisis y resumir datos de producción, y cada paso mostraba cómo la inteligencia puede integrarse a la perfección en el flujo de trabajo.
Basado en el compromiso Tulipcon la explicabilidad, el Passport hacía hincapié tanto en la comprensión como en la capacidad. Cada resultado era trazable, y cada interacción ponía de manifiesto que las personas siguen siendo el eje central del proceso. Más de 140 participantes completaron el reto, y cada uno de ellos se llevó un «AI Passport» físico y una idea más clara de cómo se percibe la inteligencia aplicada en la práctica.
El «Agent Builders Challenge», celebrado el día antes del inicio Operations Calling , reunió a un pequeño grupo de Tulip para llevar a cabo un experimento: ver qué sucedería si los expertos en operaciones tuvieran acceso anticipado a los agentes de IA componibles y se les pidiera que exploraran las posibilidades. El resultado fue un taller práctico en el que los participantes utilizaron agentes para abordar situaciones reales del sector manufacturero. En tan solo unas horas, las ideas se convirtieron en soluciones funcionales: desde un «Shift Handoff Agent» que generaba listas de tareas priorizadas para los equipos entrantes hasta un «Governance Agent» que revisaba Tulip y sugería mejoras antes de su implementación. El objetivo no era la competición, sino el descubrimiento, demostrando cómo la imaginación, los datos y las herramientas adecuadas pueden convertir la experiencia en innovación práctica y escalable.
El «AI Passport» y el «Agent Builders Challenge» demostraron conjuntamente cómo la IA aplicada a las operaciones convierte la filosofía en práctica, permitiendo a las personas experimentar, aprender y crear con confianza.
👉 Para ver más ejemplos de cómo cobró vida la IA en el evento, consulta La IA en acción: 5 momentos destacados de Operations Calling.
La combinabilidad como base
Si la IA fue la chispa de la semana, la composibilidad fue la estructura que le dio forma. A lo largo de las sesiones, conversaciones y talleres, se repitió una y otra vez el mismo mensaje: los sistemas de fabricación más resilientes están diseñados para adaptarse al cambio.
La composibilidad forma parte desde hace tiempo del ADN Tulip, pero en una época en la que la inteligencia artificial está transformando la industria manufacturera, ha adquirido una nueva importancia. Ha pasado de ser un concepto de software a convertirse en una forma de pensar sobre cómo las personas, los procesos y la tecnología evolucionan juntos. Las empresas que presentaron sus proyectos en Somerville compartían una visión común: toda mejora depende de sistemas diseñados para adaptarse.
Los responsables operativos de AstraZeneca ofrecieron un claro ejemplo en su presentación sobre «The Lean Digital Playbook». Su enfoque de la validación y la implementación utiliza módulos para conectar centros regulados de todo el mundo. Cada equipo local puede adaptar las aplicaciones a sus propias necesidades, al tiempo que mantiene el cumplimiento normativo dentro de un marco compartido. Ese equilibrio entre flexibilidad y control —entre autonomía y garantía— es lo que permite que la innovación se amplíe de forma segura.
Ese mismo espíritu se trasladó al Pabellón de Socios, donde las empresas demostraron cómo la apertura convierte la conectividad en capacidad. Desde el análisis en el borde de la red hasta la visión adaptativa y la conectividad modular, todas las demostraciones reforzaron una misma idea: cuando los sistemas hablan el mismo idioma, la innovación se acelera.
Cada demostración puso de relieve una verdad más amplia: la apertura multiplica el valor. Las empresas que lideran esta nueva fase de transformación se centran menos en crear los sistemas más grandes y más en diseñar los que estén mejor conectados.
La «composabilidad» fue Operations Calling todas las conversaciones de Operations Calling . Vinculó la visión de la transformación continua con la arquitectura que la hace posible y los resultados que demuestran que funciona. Las operaciones modernas funcionan ahora de la misma manera: son modulares, iterativas y están siempre en constante evolución.
Transformación continua y éxito en la expansión
La transformación continua se perfiló como uno de los temas clave de Operations Calling »: la siguiente etapa en la evolución de un concepto ya conocido. La transformación digital solía implicar una meta final; la transformación continua, en cambio, considera el progreso como un estado permanente.
En muchos sentidos, este concepto amplía la filosofía del Kaizen a una era conectada y basada en los datos. La diferencia radica en la escala y la velocidad. En lugar de proyectos puntuales o iniciativas «lean», la transformación se produce ahora en tiempo real, a través de redes de personas, sistemas y centros.
En el sector aeroespacial y de defensa, Avon Technologies demostró cómo la transformación continua puede llevarse a cabo en entornos complejos y altamente regulados. Su enfoque ágil y modular alineó las TI y las operaciones en torno a una única plataforma, sustituyendo los sistemas heredados por uno que permite el kaizen diario y la mejora iterativa. Al integrar la flexibilidad en su arquitectura, Avon aceleró los plazos de lanzamiento de productos de tres semanas a una hora y logró multiplicar por diez la rotación de existencias en dos años. Su historia reflejó la esencia de la transformación continua: ampliar la mejora no como un proyecto, sino como una práctica diaria.
Terex ofreció otra perspectiva sobre el diseño orientado a la disrupción a escala global. Al estandarizar los modelos de datos y armonizar la visibilidad entre las plantas, han pasado de una gestión reactiva a una toma de decisiones predictiva. Ahora los equipos mejoran en paralelo en lugar de hacerlo de forma secuencial, un enfoque que convierte la experimentación en un ritmo a nivel empresarial.
En conjunto, estos ejemplos reflejaban un cambio en la forma en que los fabricantes conciben el progreso. La transformación continua no es tanto un programa como una actitud operativa. La escala se convierte en la prueba de que el sistema funciona. Cuando la mejora se integra en la forma de pensar, compartir y actuar de los equipos, la transformación pasa de ser una iniciativa a convertirse en un instinto: la forma en que funciona la fábrica.
De cara al futuro
El evento Operations Calling concluyó tal y como había comenzado: con gran dinamismo. A lo largo de dos días de ponencias, talleres y debates, se puso de manifiesto una idea: el progreso en el sector manufacturero proviene de un compromiso compartido por transformar la forma de trabajar.
Las sesiones y conversaciones a lo largo de la semana reflejaron ese cambio. Todos los debates —desde las aplicaciones prácticas de la IA hasta los mecanismos para ampliar a gran escala los sistemas componibles— apuntaban hacia la misma realidad: la transformación es continua y colectiva, impulsada por personas que aprenden más rápido juntas.
Unos días después del evento, continuamos la conversación sobre «Augmented Ops», en la que Natan Linder y Madilynn Castillo reflexionaron sobre lo que Operations Calling acerca del estado actual de la industria manufacturera y hacia dónde se dirige. Para nosotros, el mensaje fue claro: las bases ya están sentadas, la tecnología está lista y el trabajo que nos queda por delante consiste en ampliarla, de forma meditada y entre todos.
Operations Calling un punto final, sino una señal de lo que está por venir. La colaboración, la experimentación y la curiosidad que hemos observado en todas y cada una de las sesiones siguen impulsando nuestro sector hacia adelante. De cara al futuro, trasladamos esa misma energía a todo lo que hacemos: crear sistemas que ayuden a las personas a trabajar de forma más inteligente y en equipo.
🎙️ Escucha el episodio resumen de Operations Calling sobre Augmented Ops → AugmentedOps.com
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