En los últimos años, el software como servicio (SaaS) se ha consolidado como una solución para los fabricantes, a modo de alternativa a los sistemas instalados en las propias instalaciones. Los importantes avances en la tecnología en la nube han hecho que el SaaS sea más potente y asequible para las empresas.
¿Qué es el software como servicio (SaaS)?
El software como servicio (SaaS) hace referencia al software alojado por un proveedor de servicios en la nube y distribuido a través de Internet.
Con el SaaS, el software no se aloja en un único equipo. Por el contrario, la mayoría de los servicios SaaS se ofrecen mediante un modelo de suscripción, y los usuarios pueden acceder a su cuenta desde cualquier lugar con conexión a Internet (y, en muchos casos, también sin conexión).
Una visión general del SaaS en el sector manufacturero
Dado que, en los últimos años, los procesos de fabricación se han vuelto cada vez más complejos y el entorno empresarial, menos predecible, la necesidad de una mayor flexibilidad se ha convertido en una prioridad para muchas empresas.
Con los sistemas tradicionales instalados en las propias instalaciones, los fabricantes disponen de una funcionalidad limitada más allá de los módulos nativos preconfigurados.
La adaptación de estos sistemas a las necesidades específicas de las empresas suele ser costosa y llevar mucho tiempo, y, dado que las necesidades de las empresas cambian con el tiempo, resulta difícil modificarlos para satisfacerlas.
A medida que van apareciendo en el mercado cada vez más soluciones SaaS, las empresas reconocen cada vez más el valor de un modelo de suscripción escalable frente a los sistemas de fabricación tradicionales. Algunas de las principales ventajas del SaaS en el sector manufacturero son las siguientes...
Ventajas del SaaS para los fabricantes
1. El SaaS es más asequible
El coste total de propiedad de las soluciones de fabricación basadas en la nube suele ser inferior al de los sistemas tradicionales instalados en las propias instalaciones. Dado que la licencia se gestiona mediante un modelo de suscripción, solo se paga por el servicio mientras este aporte valor a su negocio, lo que permite evitar la adquisición de costoso hardware o el pago de elevadas tarifas por asistencia informática.
2. El SaaS es más fiable
El SaaS se ejecuta en varios centros de datos. Esto significa que el almacenamiento cuenta con un alto nivel de redundancia, por lo que puedes contar con una disponibilidad ininterrumpida y tus datos estarán siempre a tu disposición. El SaaS también utiliza un sofisticado sistema de cifrado de datos, por lo que tu información confidencial estará bien protegida.
Además, el SaaS te permite obtener actualizaciones de software y correcciones de errores en tiempo real, por lo que nunca tendrás que esperar a la versión más reciente. Podrás evitar el engorroso proceso de actualización de los sistemas locales, por lo que no habrá necesidad de reconfigurar ni migrar.
3. El SaaS es más rápido y flexible
Quizás la mayor ventaja del SaaS para los fabricantes sea su flexibilidad y facilidad de uso. El SaaS es más sencillo que las soluciones locales desde el primer momento. No es necesario instalar ningún software, por lo que empezar a utilizarlo es tan fácil como registrarse en línea. El tiempo necesario para obtener resultados de una solución de fabricación basada en SaaS es considerablemente más corto.
Una vez que hayas empezado, podrás acceder al software desde cualquier lugar. Podrás supervisar las operaciones de tu planta de producción desde tu teléfono o tableta, ya que no estás limitado a una aplicación de escritorio.
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